
Cities: Skylines
😄258
76561198018501820

Me había propuesto hablar de «Cities: Skylines» sin hacer ni una sola mención a la saga SimCity. Tras media hora escribiendo, dos cervezas, y un Lorazepam, me ha sido imposible. Cuando un juego hace historia, y siembra las bases de un sub género, no se puede hacer como si no existiera. Muchos habían sido ya los intentos por dejar a la saga SimCity como algo del pasado: que si un Cities XL que fallaba como una escopeta de feria — con una secuela continuísta en fallos, también —. Que si un Banished, MUY respetable, pero quizá demasiado complejo. Incluso algún valiente lo dejó todo por cumplir su sueño, y crear un nuevo simulador de alcalde Y de buenas a primeras, aparece Colossal Order — con experiencia en ambos Cities in Motion —, dados de la mano de los buenos de Paradox — con experiencia en sacar DELECÉS a punta pala para sus más que decentes juegos —, y nos presentan Cities: Skylines La primera partida a C:S es un dejavú en toda regla: zonas residenciales de color verde, azul para el comercio, y amarillo para la industria. Esas líneas blancas delimitando la zona disponible para construir... Cities: Skylines huele a SimCity por todos los lados. Y quizá ese sea su mayor error: intentar desbancar a la saga SimCity cogiendo todo lo que traía su última versión, añadiendo lo que se dejó por el camino — ¡hola, tuberías y líneas de alta tensión! —, y mezclándolo todo, que no agitándolo, para sacar una copia de SimCity. ¡Ojoahí! Esta falta de originalidad no es total. Se envalentonan, y aportan sus granitos de arena: al fin podremos simular al Generalísimo creando nuestras propias presas (os hablaría de ellas, pero he sido incapaz de crear una que de electricidad al cargador de un Nokia). Podremos crear nuestros propios guetos gracias a la adición de distritos, a los que podremos aplicarles distintas leyes (barrios con legalización de drogas, y sin policía, diversión asegurada), o especialización, en el caso de las industrias, en minerales, madera o agricultura, entre otros que no recuerdo por escribir este texto borracho. Total, que han copiado a SimCity, y han añadido cuatro tontás. ¡Buuuuuh! ¡fuera! ¡Ay, amigo juascor! Que ni Paradox, ni Colossal Order son EA, ni — la ya difunta — Maxis. Lo primero que sabían es que, el tamaño, importa. Y por eso, uno puede crear ciudades CINCO VECES MÁS GRANDES que en SimCity 2013. Pero ademas, estos CABALLEROS y CABALLERAS decidieron que su juego sería un juego lleno de HAMOR, y lo dejaron todo apañadito y colocadito para que nosotros, torpes gamers, pudieramos crear nuestros edificios. Nuestros mapas. ¡Nuestros mods! Y hablaron con el tío NEULE, y le enchufaron ese cajón de sastre que es el Taller del Vapor. El resultado son más de DIEZ MIL trastos en el Workshop en menos de una semana desde su puesta a la venta, con una burrada de edificios y parques disponibles, mods de todo tipo — incluso que añaden funciones que venían en SimCity 4, y que se habían omitido en Cities: Skylines —, y un sinfín de cosas que, sean útiles o no, dan al juego una vida media de RÍASE USTED DE MATUSALÉN. Al final, quedáis tu, y tu ciudad. Un organismo vivo al que das forma con las carreteras y zonas según sus necesidades, y tus caprichos: un «verás qué Moraleja monto aquí en una tarde»; un «en qué puta hora puse esa presa»; o un «el tráfico está bugueado. La culpa no es mía, ni de mis calles con ochenta intersecciones». Muchos dirán que es demasiado fácil pasados los primeros compases, ya que terminas nadando en dinero, y los «Cims» (como se ha terminado llamando a los habitantes del juego) son fáciles de complacer. Pero, señores, esto es un juego de construir ciudades, no de gestionarlas hasta el más mínimo detalle. La diversión no viene de conseguir la ciudad con más dinero, o más eficiente. La diversión viene de crear TU ciudad, e ir creciendo con ella. A pesar de sus defectos, que los tiene, Cities: Skylines es la nueva referencia en cuanto a los llamados citybuilders. Maxis ha muerto, pero Colossal Order ha recalificado sobre su tumba. T'habrás quedao' a gusto, Electronic Arts...Te gustará si
- No te gustó SimCity 2013.
No te gustará si
- No te gustó SimCity 2013.
Nota final
5/5 ladrillos

Cities: Skylines
😄258
76561198018501820

Me había propuesto hablar de «Cities: Skylines» sin hacer ni una sola mención a la saga SimCity. Tras media hora escribiendo, dos cervezas, y un Lorazepam, me ha sido imposible. Cuando un juego hace historia, y siembra las bases de un sub género, no se puede hacer como si no existiera. Muchos habían sido ya los intentos por dejar a la saga SimCity como algo del pasado: que si un Cities XL que fallaba como una escopeta de feria — con una secuela continuísta en fallos, también —. Que si un Banished, MUY respetable, pero quizá demasiado complejo. Incluso algún valiente lo dejó todo por cumplir su sueño, y crear un nuevo simulador de alcalde Y de buenas a primeras, aparece Colossal Order — con experiencia en ambos Cities in Motion —, dados de la mano de los buenos de Paradox — con experiencia en sacar DELECÉS a punta pala para sus más que decentes juegos —, y nos presentan Cities: Skylines La primera partida a C:S es un dejavú en toda regla: zonas residenciales de color verde, azul para el comercio, y amarillo para la industria. Esas líneas blancas delimitando la zona disponible para construir... Cities: Skylines huele a SimCity por todos los lados. Y quizá ese sea su mayor error: intentar desbancar a la saga SimCity cogiendo todo lo que traía su última versión, añadiendo lo que se dejó por el camino — ¡hola, tuberías y líneas de alta tensión! —, y mezclándolo todo, que no agitándolo, para sacar una copia de SimCity. ¡Ojoahí! Esta falta de originalidad no es total. Se envalentonan, y aportan sus granitos de arena: al fin podremos simular al Generalísimo creando nuestras propias presas (os hablaría de ellas, pero he sido incapaz de crear una que de electricidad al cargador de un Nokia). Podremos crear nuestros propios guetos gracias a la adición de distritos, a los que podremos aplicarles distintas leyes (barrios con legalización de drogas, y sin policía, diversión asegurada), o especialización, en el caso de las industrias, en minerales, madera o agricultura, entre otros que no recuerdo por escribir este texto borracho. Total, que han copiado a SimCity, y han añadido cuatro tontás. ¡Buuuuuh! ¡fuera! ¡Ay, amigo juascor! Que ni Paradox, ni Colossal Order son EA, ni — la ya difunta — Maxis. Lo primero que sabían es que, el tamaño, importa. Y por eso, uno puede crear ciudades CINCO VECES MÁS GRANDES que en SimCity 2013. Pero ademas, estos CABALLEROS y CABALLERAS decidieron que su juego sería un juego lleno de HAMOR, y lo dejaron todo apañadito y colocadito para que nosotros, torpes gamers, pudieramos crear nuestros edificios. Nuestros mapas. ¡Nuestros mods! Y hablaron con el tío NEULE, y le enchufaron ese cajón de sastre que es el Taller del Vapor. El resultado son más de DIEZ MIL trastos en el Workshop en menos de una semana desde su puesta a la venta, con una burrada de edificios y parques disponibles, mods de todo tipo — incluso que añaden funciones que venían en SimCity 4, y que se habían omitido en Cities: Skylines —, y un sinfín de cosas que, sean útiles o no, dan al juego una vida media de RÍASE USTED DE MATUSALÉN. Al final, quedáis tu, y tu ciudad. Un organismo vivo al que das forma con las carreteras y zonas según sus necesidades, y tus caprichos: un «verás qué Moraleja monto aquí en una tarde»; un «en qué puta hora puse esa presa»; o un «el tráfico está bugueado. La culpa no es mía, ni de mis calles con ochenta intersecciones». Muchos dirán que es demasiado fácil pasados los primeros compases, ya que terminas nadando en dinero, y los «Cims» (como se ha terminado llamando a los habitantes del juego) son fáciles de complacer. Pero, señores, esto es un juego de construir ciudades, no de gestionarlas hasta el más mínimo detalle. La diversión no viene de conseguir la ciudad con más dinero, o más eficiente. La diversión viene de crear TU ciudad, e ir creciendo con ella. A pesar de sus defectos, que los tiene, Cities: Skylines es la nueva referencia en cuanto a los llamados citybuilders. Maxis ha muerto, pero Colossal Order ha recalificado sobre su tumba. T'habrás quedao' a gusto, Electronic Arts...Te gustará si
- No te gustó SimCity 2013.
No te gustará si
- No te gustó SimCity 2013.
Nota final
5/5 ladrillos
