
Robocraft
😆67
76561198144334074

Todavía recuerdo cómo llegué a este lugar. Era joven, inocente y confundido, básicamente un idiota de aproximados 12 años. Esperaba un juego en el cual plasmar todos mis fracasos de la ingeniería, poder hacer cosas cancheras con temáticas perversas. Desgraciadamente nada estuvo más lejos de la realidad, ya que mis primeros diseños fueron cubos protofiat 600 con fierros que disparan lucecitas por todos lados. Al final dejé de jugar, el tiempo pasó y aquel joven humilde y perturbado se transformó en un señor del cual las mujeres huyen. Domingo 23 de septiembre, año 2018, me encuentro en mi silla de escritorio, completamente desnudo y sólo escribiendo esta review. ¿Saben qué es lo más divertido? Decidí volver a esta mierda y por muchos espejitos de colores que metan, mis mechas siguen siendo unas estatuas ridículas que sacuden las patas mientras todo lo que está de la cintura para arriba se queda más duro que la realidad distópica de las puertas pentágono después de unos cuantos pases a la bolsa. A ver, hablando en serio ¿FLACO, DÓNDE ESTÁN LOS MECHAS? ¿DÓNDE ESTÁ LA CREATIVIDAD EN UN JUEGO DONDE VIVÍS CAGÁNDOTE A TIROS CON FRUTAS VOLADORAS QUE DISPARAN BOLAS DE ENERGÍA? Sí algún día alguien hace un juego de mechas en regla, en donde el diseño no se limite a pegar piezas inertes para hacer cuboides horribles que se desplazan de forma grotesca, y además consigue tener una sensación bien lograda de estar controlando un robot, tengan por seguro que lo compraría. Pero bueno, por lo menos esta garolfa es gratis y algo te entretiene. No sé hasta qué punto esto es serio ni si amerita reir o llorar, ya que van a ser las 4:00 AM y sigo sentado en pelotas mirando un monitor. No vayas a Mostaza, pelotudo, esos patys te los podés armar en tu casa. Andá a una cadena de comida rápida normal y dejá esas aberraciones para los zurdos de mierda que odian a las multinacionales. Hasta pronto.

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Todavía recuerdo cómo llegué a este lugar. Era joven, inocente y confundido, básicamente un idiota de aproximados 12 años. Esperaba un juego en el cual plasmar todos mis fracasos de la ingeniería, poder hacer cosas cancheras con temáticas perversas. Desgraciadamente nada estuvo más lejos de la realidad, ya que mis primeros diseños fueron cubos protofiat 600 con fierros que disparan lucecitas por todos lados. Al final dejé de jugar, el tiempo pasó y aquel joven humilde y perturbado se transformó en un señor del cual las mujeres huyen. Domingo 23 de septiembre, año 2018, me encuentro en mi silla de escritorio, completamente desnudo y sólo escribiendo esta review. ¿Saben qué es lo más divertido? Decidí volver a esta mierda y por muchos espejitos de colores que metan, mis mechas siguen siendo unas estatuas ridículas que sacuden las patas mientras todo lo que está de la cintura para arriba se queda más duro que la realidad distópica de las puertas pentágono después de unos cuantos pases a la bolsa. A ver, hablando en serio ¿FLACO, DÓNDE ESTÁN LOS MECHAS? ¿DÓNDE ESTÁ LA CREATIVIDAD EN UN JUEGO DONDE VIVÍS CAGÁNDOTE A TIROS CON FRUTAS VOLADORAS QUE DISPARAN BOLAS DE ENERGÍA? Sí algún día alguien hace un juego de mechas en regla, en donde el diseño no se limite a pegar piezas inertes para hacer cuboides horribles que se desplazan de forma grotesca, y además consigue tener una sensación bien lograda de estar controlando un robot, tengan por seguro que lo compraría. Pero bueno, por lo menos esta garolfa es gratis y algo te entretiene. No sé hasta qué punto esto es serio ni si amerita reir o llorar, ya que van a ser las 4:00 AM y sigo sentado en pelotas mirando un monitor. No vayas a Mostaza, pelotudo, esos patys te los podés armar en tu casa. Andá a una cadena de comida rápida normal y dejá esas aberraciones para los zurdos de mierda que odian a las multinacionales. Hasta pronto.
